sábado, 3 de enero de 2009

Tortilla Soup de María Ripoll (2001) y Comer, Beber, amar de Ang Lee (1994)

Desde que empecé este blog, quería hablar de esta estupenda película dirigida por la española María Ripoll, la vi hace unas semanas y me pareció perfecta para inaugurar la sección “suculencias cinematográficas”. Se trata de un remake de la película taiwanesa Eat drink, man woman del oscarizado director Ang lee. (Más adelante os hablaré de este film igualmente imprescindible). La sinopsis de la película nos dice “agradable comedia realista sobre un meticuloso chef y sus tres hermosas hijas. La risa, las pasiones y un acertado reparto hacen de “tortilla soup” una deliciosa comedia gastronómica”. Con éstas líneas una se imagina que se va a encontrar con una comedia romántica más, salteada con alguna otra receta… pero va más allá. Para empezar romanticismo encontramos el justo y sí varias historias humanas muy bien hilvanadas que se van dibujando entorno a esa mesa que cada domingo prepara el reputado cocinero Martín Naranjo para sus hijas adultas. Se trata de una historia de amor de Martín hacia su familia a través de su amor a la cocina. Esto se muestra claramente en las primeras secuencias del film, ya que, tras las primeras vistas de Los Angeles, que nos sitúan en el contexto espacial y temporal, encontramos al protagonista elaborando cuidadosamente la cena del domingo para sus chicas. Son unas imágenes preciosas que abren el apetito al más apático, y son un festival para los sentidos. Una lástima que hasta ahora no se puedan oler las películas. En estos primeros planos aparece Martín: poniendo en la brasa atractivos pimientos amarillos, rojos y morados, preparando hortalizas típicamente mexicanas, cociendo tomates de su huerto, troceando serranos, asando cactus a la parrilla, preparando pescados a la brasa, rebozando flores de calabaza… a la vez disfrutamos de una hermosa música fusión de ritmos mexicanos con toques brasileños y norteamericanos. Mientras se van elaborando estos manjares, la pantalla nos va presentando a las tres hermanas y nos da pinceladas de sus vidas, y a través de esa mesa repleta de exquisiteces y amor, entramos en las vidas de estos personajes que poco a poco nos irán cautivando. Conoceremos así a Carmen, una importante mujer de negocios, que sueña con seguir los pasos de su padre, Leticia, una profesora tímida y soñadora y Maribel una joven estudiante que trabaja en una tienda de música... y no voy a contaros más, porque no querría “destripar” el argumento, para que, si tenéis la oportunidad, la veáis, aunque os prevengo que la actuación de Raquel Welch, lo más negativo de la película, es digna de culebrón casposo de sobremesa. Por último quiero señalar que todos los platos de la película están elaborados por las chef Mary Sue Milliken y Susan Feniger, Chefs , restauradoras, autoras de libros y cocineras mediáticas del sur de Estados Unidos. Quiero destacar el magnífico trabajo que realizan en “Tortilla Soup”. Si queréis conocer más sobre ellas aquí os dejo su página: http://www.marysueandsusan.com/


Algo menos os puedo decir de su predecesora, la película Taiwanesa, ya que hasta ahora solo he tenido la ocasión de verla en versión original sin subtítulos, ya que en Europa está descatalogada por el distribuidor y es difícil hacerse con ella. Se podía seguir bastante bien, porque la línea argumental y secuencial es prácticamente la misma, pero tiene diferentes matices. La principal diferencia es el tipo de cocina que muestra una y otra. La película de Ang Lee nos descubre una cultura gastronómica, que al igual que la mexicana es muy rica, y la mesa de la familia del chef Chu es igualmente suculenta y espectacular. Destacaría las escenas de la cocina de su restaurante en Taipei. Conoceremos también a sus hijas: Jia-Jen, una profesora de química convertida al cristianismo, Jian-Chien una ejecutiva de aerolíneas y a la joven Jia-Ning, una estudiante que trabaja en un restaurante de comida rápida. Todavía desconozco quién está detrás de las elaboraciones gastronómicas, pero tan pronto como lo descubra añadiré este dato en el blog.
Siempre me he preguntado para qué se hacen los remakes de algo que ya está perfectamente realizado para no contar nada nuevo y en esto los americanos son los mejores y si no, decidme qué sentido tiene el prescindible remake de psicosis. Pero en este caso la película de María Ripoll no está de más, ya que tiene una visión nueva de la historia, con una tradición gastronómica distinta, una misma historia trasladada a otro contexto cultural y social. Se pueden ver las dos películas sin tener la sensación de que estás viendo la misma, ya que no se excluyen sino que se complementan. Si tenéis la oportunidad de ver cualquiera de las dos, no os las perdáis. Y sobre todo que no os pille con el estómago vacío...
TRAILER DE COMER, BEBER, AMAR (en inglés)

1 comentarios:

  1. Creo que me quedaré con la original de Ang Lee. Un toque de canela me encanta, trata la forma más creativa de aprender a cocinar. Probad a poner canela en las lentejas, están increibles.

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